Apunta lo que paga cada uno y Swislist calcula quién le debe a quién.
¿Un viaje en grupo, un piso compartido o una cena que pagó uno? Abre un bote de gastos compartidos, apunta cada gasto con quién lo pagó y entre quiénes se reparte, y deja de hacer cuentas en el móvil. Swislist calcula los saldos y te dice los pagos mínimos para quedar en paz. Es gratis y se comparte con un enlace: quien lo abra puede añadir sus gastos sin registrarse.
A partes iguales o con el importe exacto de cada persona. Cuando la división no es exacta, todos los que no pagaron ponen lo mismo y el céntimo que sobra lo absorbe quien puso el dinero: la suma cuadra siempre con el total.
Se comparte por enlace: quien lo abre elige su nombre de la lista y añade sus gastos. Solo quien crea el bote necesita cuenta.
Si dos personas apuntan gastos a la vez, ambas ven el cambio al momento, sin recargar.
En vez de que todos paguen a todos, calcula el menor número de transferencias para quedar en paz.
Cada pago se marca cuando se hace, con quién lo marcó, para que nadie pague dos veces.
Cuando está todo saldado, el bote se cierra y queda como registro de lo que costó el viaje o el mes.
Apunta cada gasto con quién lo pagó y entre quiénes se reparte. Al final, cada persona tiene un saldo (a favor o en contra) y se calcula la forma más corta de saldarlo. Abre un bote antes de salir y ve apuntando sobre la marcha: reconstruirlo al volver es lo que siempre se hace mal.
No. El bote se comparte con un enlace: quien lo abre elige su nombre y puede añadir gastos y ver el reparto sin crear ninguna cuenta. Solo quien crea el bote necesita registrarse.
Sí. Crear botes de gastos compartidos, invitar a quien quieras y liquidar no cuesta nada.
Sí. Cada gasto se reparte entre quien tú elijas —no tiene que ser todo el grupo— y puedes poner importes distintos por persona cuando no toca a partes iguales.
Es de los usos más habituales: un bote fijo con el alquiler, los suministros y la compra común, y cada recibo se apunta cuando llega. A fin de mes ves el reparto sin repasar el banco.
Marcáis cada pago al hacerlo y, cuando el saldo queda a cero, se cierra el bote. Sigue accesible como registro de lo que costó.
Cubre lo mismo —apuntar, repartir y liquidar— con dos diferencias: no hace falta que el grupo se instale nada ni se registre, y el mismo sitio te sirve para las listas del viaje (maleta, compra, planes), no solo para el dinero.